Hoy,
leyendo por ahí, leí algo de Walt Whitman con lo que estoy muy de acuerdo.
Valora
la belleza de las cosas simples. Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante. Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin
miedo. Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de
quienes nos precedieron de nuestros “poetas muertos”, te ayudan a
caminar por la vida. La sociedad de hoy somos nosotros… Los “poetas
vivos”. No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.
Y
es que es verdad, nos centramos en buscar la felicidad. Aunque en
realidad hay que disfrutar de los pequeños momentos en los que
estamos con quien queremos estar y en los que disfrutamos y deseamos
que el tiempo se parase. Tenemos que vivir sin miedo a cometer errores.
Porque
como dice León Tolstói,
"La
felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer
siempre lo que se hace.”